-Recuerdas perfectamente cómo y cuándo fue tu primera experiencia con la salsa.
-Ya no escuchas la radio sino todos tus cd o mp3 de salsa.
-El costo de las clases de salsa y la entrada a la disco son parte permanente de tus gastos mensuales.
-Dices que sales a comprar ropa para trabajar pero en realidad compras ropa para bailar salsa.
-Tu novio/a no comprende la relación “estrictamente platónica” que tienes con tu compañero/a de salsa porque no puedes esperar a la próxima práctica con él/ella.
-Observas todo lo que tenga que ver con el movimiento del cuerpo (p.ej. karate, gimnasia, patinaje sobre hielo, ballet) para inventar nuevos movimientos de salsa.
-Todo lo que haces te lleva a la salsa.
-Practicas tus giros cuando nadie te mira.
-Practicas el paso básico mientras esperas algo.
-Practicas pasos mientras hablas por teléfono.
-Te convences de que 4 horas de sueño son más que suficientes.
-Perdiste unos cinco kilos por bailar tanto.
-Comienzas a gastar más plata en ropa para bailar salsa que en ropa para trabajar.
-No te comprometes a ningún evento los viernes por la noche porque son noches de salsa.
-Tus amigos “anteriores” te abandonaron.
-Hiciste nuevos amigos (mejores y permanentes).
-Cuando dices "necesito mi dosis de la semana" no te refieres a drogas.
-Comienzas a hablar a 150 kilómetros por hora porque alguien se interesa en que a ti te guste bailar salsa.
-Solías ser tímido, pero ahora te gusta mostrarte siempre que puedes.
-Pasas el día visitando sitios de salsa en Internet.
-Tus zapatos están gastados por girar tanto.
-Haces lugar en tu habitación para poder bailar salsa allí.
-Te desesperas por practicar y bailas con un/a compañero/a imaginario/a.
-Te das cuenta de que lo único que hiciste en los últimos meses fue salir todos los fines de semana a bailar salsa y sientes que no fue suficiente.
-Te das cuenta de que lo único que hiciste en los últimos AÑOS fue salir todos los fines de semana a bailar salsa y sientes que no fue suficiente.
-Mujeres: buscas un vestido de novia con el que puedas bailar salsa.
-Comienzas a usar remeras ajustadas.
-Intentas contagiar tu adicción a tus amigos.
-Tomas un tema que no tiene nada que ver con la salsa pero de alguna manera manipulas la conversación para terminar hablando de ella.
-Decides que salir a bailar salsa es más importante que estudiar para ese gran examen.
-Decides que sólo te casarás con alguien que sepa bailar salsa.
-Cuando alguien dice la palabra salsa, no piensas en pastas.
-Te unes a todo grupo relacionado a la salsa en Facebook.
-Rechazas una cita porque coincide con tu noche de salsa.
-Cuando decides adónde ir de vacaciones, primero averiguas si en ese lugar hay dónde bailar salsa.
-Hombres: cuando ves a una buena pareja de baile (incluso profesional) no prestas atención a -cómo es la mujer sino que te concentras en ver qué puedes aprender del hombre.
-Cuando escuchas que alguien dice 1,2,3 y tú piensas 5,6,7.
-Cuando la fecha de tus vacaciones coincide con la temporada de congresos de salsa.
-Cuando la mayoría de tus amigos del Facebook son salseros/as.
-Cuando al planificar tu carrera profesional sólo consideras aceptar empleos en ciudades donde haya movida salsera.
-Te rehúsas a salir con alguien a quien no le guste la salsa.
-Negocias ropa/compañeros/noches de salsa con tu novio/a para evitar conflictos futuros.
-Cuando entras a un ambiente espacioso con grandes espejos, lo primero que piensas es: “Éste sería un buen lugar para practicar pasos de salsa”.
-En tu lista de compras ya no figuran ni el ajo ni la cebolla.
-Te lavas los dientes más de dos veces al día.
-Consideras que la salsa es el mejor juego preliminar.
-Discutes acerca de cuál es el mejor estilo de salsa.
-Todos tus amigos son salseros, pero no recuerdas ni la mitad de sus nombres.
-Tienes un ringtone especial para tus amigos salseros.
-Sólo compras zapatos que te sirvan para bailar.
-Jamás sientes que escuchaste suficiente salsa.
-Comienzas a bailar salsa con cualquier tipo de música (no se recomienda).
-Corres al baño cuando oyes merengue (o reggaetón) para evitar que alguien te saque a bailar.
-Hiciste nuevos amigos que comprenden totalmente tu adicción.
-Te aburres fácilmente cuando te invitan a fiestas o eventos que no tienen que ver con la salsa.
-Prefieres bailar a ver televisión.
-No recuerdas haberte divertido fuera de la salsa.
-Practicas giros en la cocina mientras esperas que se tueste el pan / hierva el agua / termine el ciclo del lavarropas.
-En el trabajo, duermes una siesta a la hora del almuerzo porque la noche anterior saliste a bailar.
-Cuando te encuentras con un grupo de amigos, lo primero que piensas es en una rueda.
-Cuando te vas de vacaciones tienes más información de los locales de salsa que de los monumentos a visitar.
-Miras MTV y no reconoces a ningún cantante porque hace tiempo que no escuchas otro tipo de música.
-Tu idea de la cita perfecta incluye ir a bailar salsa.
-Tu idea del infierno es el de un lugar donde no se baila salsa.
-La felicidad para ti es tener un poco de espacio en la pista.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario